La separación o divorcio de una pareja se considera uno de los acontecimientos vitales más estresantes, supone un importante impacto emocional no sólo sobre los miembros de la pareja, sino también sobre sus allegados. En caso de tener hijos, la situación es aún más complicada puesto que las decisiones que se tomen sobre sus hijos pueden amortiguar o incrementar significativamente las consecuencias a corto y largo plazo en su futuro.

Las consecuencias que puede ocasionar una separación en los miembros de una pareja pueden agruparse en las siguientes categorías: 

Manifestaciones fisiológicas

Las más comunes son: alteraciones del sueño, sensación de intranquilidad, apatía, y pérdida o aumento del apetito. Están especialmente asociadas a las consecuencias emocionales de la separación, y aparecen en mayor o menor medida en función de las razones de la separación, las consecuencias y el modo en que se han llevado los momentos posteriores a la decisión.

Manifestaciones emocionales

Las reacciones pueden ser diversas, no obstante, las más habituales son sentimientos de pena o vacío, sensación de desorganización, incertidumbre e inseguridad.

En algunos casos se producen reacciones emocionales más complicadas, que pueden dar lugar a trastornos psicológicos, como es el caso del sentimiento de culpa persistente, el miedo intenso, las crisis de ansiedad, el llanto constante, el aislamiento, o una profunda rabia.

Consecuencias socioeconómicas

Tras la separación, hay un cambio drástico en la red social, en numerosos casos en el reparto se incluye también a los amigos, y, aunque posteriormente se incorporarán nuevas amistades a la vida personal de cada uno, en el momento de la separación puede faltar el apoyo necesario para poder sentir el apoyo y comprensión necesarios en esos momentos. Asimismo, a nivel económico, el nivel de ingresos se modifica, así como las condiciones de vivienda, laborales (en algunos casos se decide trabajar más para ganar más dinero, o por el contrario es necesario restringir el horario para atender a los hijos), algunos padres comienzan a salir más con el fin de rehacer su vida social y sentimental, etcétera.