La salud mental de los adolescentes y jóvenes es fundamental ya que es un periodo de muchos cambios a nivel biológico, social y personal. Acompañar en este periodo adecuadamente facilitará el posterior desarrollo como adulto, promoviendo conductas sanas para sí mismo y dirigiendo su actitud hacia la consecución de metas y crecimiento personal. 

Nuestros profesionales pueden acompañar en este camino tanto a los jóvenes como a sus padres o cuidadores, facilitando herramientas para la solución de problemas, aceptación de los cambios, crecimiento personal y motivación hacia el logro, evitando así actitudes y comportamientos perjudiciales.

Nuestro equipo evalúa, previene y trata los problemas relacionados con estos conflictos, tales como: problemas de adaptación social o con iguales, problemas de autoestima, falta de seguridad en sí mismo o falta de asertividad, bajo rendimiento académico (ansiedad ante los exámenes, desmotivación), depresión, ansiedad, obsesiones, problemas de conducta alimentaria, problemas de comunicación o conflictos familiares, rebeldía, agresividad, conductas de riesgo (alcohol, drogas, relaciones sexuales),…